El 27 de Enero 2008
en estos tiempos de globalización e imperio de los medios de difusión, todo se ha barateado, bastardeado, nada parece tener sustancia, nada importa la supuesta sabiduria objeto de la filosofia, lo que importa es exhibirnos de alguna manera. Se confunde filosofar con delirar, y cuanto mas irresponsable se es en este delirar, x mas grande filósofo se pasa. Sí se respeta el objeto de las ciencias particulares, puesto que de ellas depende el avance tecnológico, necesario para nuestro confort y consumismo desenfrenado, tan desenfrenado, que no dudamos en consumir tambien todo tipo de chatarra intelectual. Hay un filósofo argentino, Mario Bunge, que se tira con vehemencia contra "pensadores" modernos como ese Deleuze y esas cosas, tratádolos con buenas razones de charlatanes. Tal vez tenga razón. Jonás.