Ahora soy yo el que vacila, el que se reteme.
El que trae la boca salada, y la piel ardiendo ¡ vengo de hablar con el mar
sin saber ,si me ha escuchado !
Pero el zapateo de las olas en desgarro, multiplica mi pasión mojada.
Ahora no me queda nada, nada, ni siquiera la sal.
He terminado con mi voz en afonia ¡ ya lo escribia anoche desgarrado
en la garganta, llenando de signos y vibros mi habitación ¡ ya lo sabia anoche,
hablaria con el mar !
la radio me dejo, la luz tambien,pero no el habito de llamaros.
Tránsido y sin horas,no sé que hacer, para que lo que me queda,no me alcanze.
una noche más y otra, y otra, lo unico que me queda, es seguir al cansancio
que en mi se hace exclavo zapateando mi alma, ¡ multiplicandose, haciendose macho !
Dónde la posidonia se troncha hable, de lo que no nos dimos, y de lo mucho que quiero
a mi barca.
Y en lo más alto,donde el mar se sucede,quillas de algodon, cargan tu nombre.
A la arena he bajado el mar. porque sé,que estas hai como siempre sola.
16 de julio de 2008