El 10 de Mayo 2008
Años atrás era muy laborioso: componer un molde. Sacar prueba. Sacar un negativo fotográfico de esa prueba. Sacar un positivo de ese negativo. Insolarlo en un plancha de zinc. De este último paso salían los cisés tipográficos. Del clisé fotográfico sa hacía un contramolde de baquelita. y por último de este contramolde de baquelita y por medio de calor y presión se sacaba el clisé de goma que se emplea como sello de caucho y clisé flexográfico.
Que todo este rollo no te asuste.... ya es historia.
Ahora tanto para los clisés flexográficos como para los sellos de caucho la técnica es la misma.
Simplemente desde el ordenador lo transfieren directamente a la plancha. UN PASO.