Quisiera aprovechar la oportunidad que me ofreceis en vuestra Web para exponeros mi caso, juzgadlo vosotros e intentad definirlo.
Soy diplomado en Biblioteconomía y Documentación por la Universidad de Granada en 1990, con contrato indefinido, tras Concurso-Oposición Libre, de Ayudante de Biblioteca en un Ayuntamiento de la Cdad. Valenciana, (de momento, por razones obvias, omitiré nombres) desde 1991; tras una recatalogación interna, nuevo examen por Concurso-Oposición, específico para la plaza convocada, y posterior nuevo contrato indefinido, paso a ocupar la plaza de Auxiliar de BTCA., en 1998.
En septiembre de 2000, el Ayto. pone “a dedo”, sin mediar todavía ningún tipo de examen, como Encargada de BTCA., a una Adtva. del mismo Ayto., sin preparación ni formación en BTCAS., sólo con titulación en Magisterio (con todos mis respetos hacia dicha Carrera), sin experiencia.
A los 3 años de su llegada, comienzan a decirme del Ayto., de boca del por entonces Concejal de Cultura, que dicha Sra. remite ¡semanalmente! muchísimos informes en los que se me acusa de tratar mal a los usuarios, de no favorecer el ambiente de trabajo y de no cumplir con mis obligaciones,...hechos que nadie demuestra con datos ni documentos, pero que determinados responsables políticos creen.
Entre ellos, dichas acusaciones las ampara, pero no las demuestra, como digo, el que por un tiempo fuera Concejal de Cultura, en reunión tenida lugar el 26 de octubre de 2004, en el Despacho del Sr. Concejal de Personal, con él mismo, con el mencionado Sr. Concejal de Cultura, el Funcionario Responsable de Personal y yo. En este momento se dice que la única solución, “ante tantas quejas” de esta Sra., es mi traslado ¡al Almacén de Obras!, a cuya legalidad da el visto bueno el Funcionario Responsable de Personal . El Sr. Concejal de Cultura llega incluso a amenazarme, ante ellos, con la apertura de un expediente, si no acato dicho traslado sin ocasionar problemas ni denuncias.
Tengo que decir que, al finalizar dicha reunión, el Funcionario Responsable de Personal, se me disculpa a solas, diciendo que “él sólo cumple órdenes, que hace lo que le dicen que haga y que no tiene nada personal contra mí”.
Aquí surge una cuestión: si todo eso fuera realmente cierto, ¿qué necesidad tiene mi Empresa ni cualquier otra, de mantener todavía sin expedientar, a semejante sujeto -hablo de mí mismo- en nómina?. ¿Cuál es el fin que se persigue, en definitiva?. ¿Y por qué?.
Tampoco he tenido la opción de la defensa ante esas acusaciones.
Anteriormente, esta Sra. me fue paulatinamente quitando todas las funciones que yo venía realizando en la BTCA.: la Informatización (la cual empecé yo en exclusividad en 1997), la atención al público,...ordenándome me dedicara, un buen día, a sabiendas de que estaba pendiente de una operación de hernia cervical, a la informatización del contenido de unas cajas, sitas en un archivo en la otra punta de la Casa de Cultura, en donde está ubicada la BTCA. Pública Municipal, para lo cual tenía que subir a una escalera de mano, llegar a lo alto de las estanterías, y bajar cajas cargadas de libros y transportarlas en un carrito -en cantidades de hasta cuatro-, hasta la BTCA., hasta que mi médico de cabecera, mediante Informe, me desaconsejó dicha actividad, cosa que hice saber al Ayto. vía Registro, y a ella misma, verbalmente, ya que se negó a firmar un “Recibí” pués, argumentó: “no firma Recibís a sus subordinados”.
Anteriormente y a posteriori de estos sucesos, esta Sra. comenzó un control diario, como hasta nunca, de mis actividades en la BTCA., buscando o intentando buscar, el menor error para reprochármelo, tanto a niveles técnicos como de atención a Usuarios.
Comenzaron burlas por su parte, acerca de mis mareos debidos a la hernia (me decía si había bebido),...incluso en repetidas ocasiones me acusaba de... ¡misógino!.
A todo esto, mis compañeros callaban y, ante ella, no me dirigían la palabra.
Posteriormente, a petición del Ayto., esta Sra. emite un informe con fecha 21 de octubre de 2004, en el que afirmando haber “culminado el proceso de informatización de la Biblioteca” informa a la Corporación para que decida sobre mis funciones notificando que “ me negué a realizar unas tareas de informatización del fondo del Depósito”, (cuando lo único que dije fue que alguien me ayudara a bajar dichas cajas), argumentando mis supuestos y "verbalmente manifestados dolores de espalda" y que había "disminuido sensiblemente la carga de trabajo en la BTCA.", mintiendo en dicha afirmación y olvidando que tenía otras muy diversas tareas asignadas y que llevaba a cabo con total efectividad, antes de que empezara a quitarme tareas.
Todo esto “motiva” mi traslado el 3 de nov. de 2004, al Almacén de Obras "por urgente necesidad a realizar mis labores de Aux. Adtvo.",..."hasta que se regularice reglamentariamente mi situación"...pero donde sólo dedico una hora como mucho, de trabajo al día...el resto, a estar cruzado de brazos, pues tal necesidad era falsa desde el primer día y, manifestado por el propio Responsable del Almacén, “lo que necesitaban era un peón”.
Curiosamente, al día siguiente de mi traslado, contratan por 6 meses a una amiga íntima de ella, que venía realizando labores de becaria en la BTCA. y el verano pasado de 2006, vuelven a hacer lo mismo con otra amiga suya.
Igualmente, lo que existe por escrito, es un informe del por entonces Concejal de Urbanismo,. casualmente de fecha posterior al 21 de octubre de 2004, concretamente del 25 de octubre de 2004, en el que manifiesta una “urgente necesidad de un Auxiliar Administrativo” para el Almacén de Obras.
Asimismo, lo que existe por escrito es mi notificación de traslado al Almacén de Obras, el 3 de noviembre de 2004, firmada por el entonces Sr. Secretario del Ayuntamiento, en donde, entre otras cosas, curiosamente, dice que “con fecha 10 de junio de 2004” se dicta el Decreto donde se examina la propuesta de esa “urgente necesidad de un Auxiliar Administrativo”, a la que hace referencia el Concejal de Urbanismo el 25 de octubre de 2004.
Toda la situación siempre es conocida por los responsables políticos del Ayto., quienes argumentan, verbalmente, ¡por supuesto!, como único motivo para dicho traslado, que esta Sra. “no me quiere en la BTCA.”, así como una “política de manos ligadas a determinados pactos políticos”. Incluso llegan a ofrecerme hasta en dos ocasiones, elegir libremente cualquier puesto en el Ayto. “acorde a mi nivel y experiencia”, “menos la BTCA”., ya que “consideran el Almacén poco acorde a mi preparación”, opción que, por supuesto, rechazo categóricamente.
Los Sindicatos no hacen absolutamente nada y/o dicen desconocer la situación.
A finales de junio de 2006, me llegan rumores que me acusan de “mal trabajador”, y de una amenaza, confidencial, de intento de apertura de expediente, por lo que decido hacerle llegar, diariamente a la Alcaldesa, informes por registro de las tareas que hago y el tiempo que me ocupan.
Esta situación dura una semana, ya que el último día el Responsable del Almacén, enojado por mis informes y tras conversación con la Alcaldesa, me manda ordenar y precintar las cajas rotas de una habitación, “abandonada de la mano de Dios” desde que llegué al Almacén, y desde antes incluso, repleto de cajas y, posteriormente, para cuando acabe, contar y medir los árboles del pueblo (30 de junio de 2006)... En ese momento, no lo pude soportar más.
Tengo que añadir que estoy operado de hernia cervical en nov. de 2005 y que, por dicho motivo, se causaron diversas Bajas Laborales con anterioridad y posterioridad a 2004.
En ese momento, 30 de junio de 2006, me da un fuerte bajón depresivo y desde entonces estoy de Baja por Depresión Neurótica, con algún ingreso hospitalario que otro por esa causa, y bajo tratamiento Psicológico y Psiquiátrico.
En enero de 2007 me modifican en la nómina mi puesto, desvinculándome de la BTCA. y adscribiéndome en nueva Catalogación, ¿¡definitivamente!? al Almacén, yendo en contra de mi Contrato.
De mi mesa de “trabajo” en el Almacén desaparecen ordenador, cajones,...todo. Mis nóminas las devuelven del Almacén al Ayto., y... ¡las tiran a la basura!, según la Administrativa Responsable de Nóminas, y ahora tengo que pedírselas a esta persona Encargada de las Nóminas.
Por todo esto, denuncio que:
a)Dicha situación, además de provocada por una situación de abuso de poder jerárquico, así como de Acoso Laboral por parte de la Encargada de la BTCA., cuya única finalidad ha sido y es, atentar contra mi puesto de trabajo, ha sido aprobada, firmada y ha contado y cuenta con el consentimiento sin ambigüedades del Sr. Concejal de Personal de este Ayuntamiento.
b)Que igualmente están al corriente el actual Concejal de Cultura, quien juntamente con el Sr. Concejal de Personal, me han propuesto varias veces “elegir destino”; el actual Concejal de Urbanismo y, por supuesto, la Alcaldesa, los cuales reconocen la situación pero no hacen absolutamente nada para solucionarla, sino empeorarla.
c)Que ya han pasado más de dos años y siete meses de dicha “provisionalidad” y que nunca, desde el primer día, esa “urgencia e inaplazable necesidad” me llegó a ocupar más de dos horas diarias de trabajo, según consta en el informe de 12 de mayo de 2005 firmado por el Sr. Capataz de Obras, teniendo que estar el resto de la jornada laboral solo en un despacho y cruzado de brazos, cuando en la Biblioteca ocupaba la totalidad de la jornada laboral.
d)Que se ha contratado, al menos que yo sepa, para realizar mis labores en la Biblioteca, a dos personas, primero, en varias ocasiones, a la ex-becaria inmediatamente después de mi traslado, y posteriormente igualmente se volvió a contratar, durante el verano del pasado año 2006, a otra Sra., ambas ligadas en amistad a la encargada de la BTCA..
e)Que hasta ahora y nunca se me ha abierto ni un solo expediente, por el que al menos tendría una demostración por escrito de las acusaciones que sobre mí se vierten.
Por todo esto os pido, por favor, vuestra ayuda.
Publicadlo y/o haced conocer esta lacra que cada vez está más extendida.
Este es un mal que no sólo me afecta a mí, personal, física, psíquica y profesionalmente, sino también a todo mi entorno... ¡y ya dura demasiado!, ¡más de lo que pueda aguantar!.
Sé que este mal se extiende a todas las áreas profesionales, lo mío no es una excepción, por desgracia, pero quiero que entendáis que hablo solamente por mi propia experiencia, aunque estoy seguro que, junto a las de los demás, tenemos muchísimos aspectos en común.
También sé que, la finalidad última de esta lacra, es el desgaste, el cual es también la lucha que debemos mantener, pero estoy seguro que muchos podrán hacer su propia aportación y contribuir para erradicar, en la medida de lo posible, este veneno, con su testimonio.
Muchas gracias y un saludo.
Jorge(Cdad. Valenciana - España).