El metro ese lugar frío y hostil en el que a los seguratas les da por dar palizas a la gente (sobretodo indigentes y inmigrantes) y no pasa nada. Donde tu vida es controlada segundo a segundo, como si te hicieran revivir 1984. Donde los sueldos de l@s trabajador@s no sube y en cambio el de los directivos se blinda a millones de euros. Donde el precio del billete está equiparable al de la gasolina.